domingo, 22 de junio de 2008

Diario de un vago


Algunas personas son felices haciendo el mal. Otras haciendo el bien. Mis mujeres me humillaron y mis amigos se rieron de mí. Eso porque entre las infinitas opciones que tienen para ocupar su existencia eligen justo una que me perjudica. ¡Tanta mala suerte tengo!. Seguramente saben que la vida caduca y que el único lugar en que el espacio y tiempo son infinitos es en el de la elección. Lo que los hace mas malvados.
Otra gente encuentra la felicidad en la complejidad de sistemas prediseñados. Estudian largas carreras, siguen proyectos extensos para cumplir sueños lejanos pero posibles. Conocí hombres que eran luchadores y nada, absolutamente nada los detenía.
Lo maravilloso de la libertad está en la elección infinita, la combinación y el mirarlas imaginariamente ya producidas. Ninguna elección es superior a otra. Quizás sí en sociedad, pero eso ya no me importa. Cada uno crea lo que desea ser. Uno es su creación, el producto de su único arte natural. Y la felicidad le llega según sus deseos. Pueden desear amar, soñar, odiar, sentir el amor ajeno, ser creativos, cultos o simplemente improvisar sin mirar adelante.

Me dicen vago porque encuentro la genialidad quedándome quieto. Yo me considero un artista minimalista de la elección.

Mario “Sótano” Suárez

2 comentarios:

sun dijo...

a todo esto.. ese es el depto? tenés menos cosas que yo en una habitación de dos por dos iña.. igual no sé si es bueno o malo eso, a mí me cuesta un huevo limpiar o hacer la cama.



chau.

Dede de Indonesia dijo...

Iña: espero que el escritor no se convierta, sumido en la ezquizofrenia, en el personaje de tu último post. Actualizá el blog, por favor. Los pibes lo piden. Los pibes lo necesitan. Si no hay inspiración, buscala en estas palabras.
Dede.